Llevamos cine al barrio a 600 niños en tres lugares especiales. Una jornada de películas, Brinki y pura alegría para los más pequeños.
Tres lugares, una misma misión: llevar alegría
Cine al barrio llegó con todo a tres rincones especiales: el Oratorio Don Bosco, el Colegio San Isidro y el municipio de Villa Caro. Más de 600 niños fueron los protagonistas de una jornada que combinó lo mejor del entretenimiento con el poder de la comunidad. Porque la alegría es más grande cuando se comparte, y eso fue exactamente lo que vivimos en cada uno de estos encuentros.
Los niños disfrutaron de Brinki, su personaje favorito, vivieron la emoción de una película en pantalla grande y compartieron momentos de juego y diversión que quedarán grabados en su memoria. No fue solo ver una película: fue una experiencia que los hizo reír, saltar, cantar y sentirse parte de algo especial.
En el Oratorio Don Bosco, en el Colegio San Isidro y en Villa Caro, la energía fue la misma: cientos de caritas llenas de emoción y familias agradecidas por tener un espacio así en su comunidad.

Esta es solo una muestra de lo que hacemos cada día: movernos, llegar y transformar espacios ordinarios en lugares llenos de vida y alegría. El cine al barrio es una apuesta real por la infancia colombiana, por los municipios que muchas veces no aparecen en los titulares pero que tienen niños extraordinarios esperando su momento.
Seguiremos recorriendo comunidades, barrios y municipios porque creemos que cada niño merece vivir momentos así. Esa es nuestra mayor motivación. Mira como vivimos una de estas jornadas: https://www.instagram.com/reel/DXXrws3gD8G/?igsh=MWdscWV3NGRtd2ptMA==












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